La respuesta sexual humana, por naturaleza, consta de varias fases: la del deseo, cuando se reciben estímulos por mimos, caricias, fantasías; en segundo lugar, la excitación, donde empiezan a aparecer los cambios orgánicos; el orgasmo y, por último, el periodo de resolución, donde todo vuelve al estado normal de reposo -los músculos se relajan, no hay contracciones rítmicas y disminuye la frecuencia cardíaca y respiratoria-.
Spadafora explica que el periodo excitatorio femenino es bastante más lento que el masculino, por lo cual, muchas veces las mujeres necesitan más tiempo para alcanzar la meseta y luego tener un orgasmo. Muchas se excitan, pero no logran llegar al final de la relación sexual.
En
el caso de los hombres, el punto culminante del orgasmo es la eyaculación. “La
aneyaculación puede producirse en varones que tienen problemas psiquiátricos o
alguna fobia sexual que no los deja llegar al orgasmo”, expone el sexólogo. Y
agrega que en el varón, con esta ausencia, no se termina la relación
sexual; en cambio, en el caso de las mujeres, que no eyaculan, muchas se
conforman solo con el periodo excitatorio. Sin embargo, para lograr una relación concreta,
debe estar el orgasmo y la etapa de resolución.
El
doctor Spadafora destaca que, antes de la anorgasmia, es común que aparezcan
los trastornos del deseo, que son muy importantes dentro de la patología
sexológica. “Muchas veces el estrés y la ansiedad alteran la difusión en el
deseo”, argumenta. El especialista también enumera los dos tipos de anorgasmia:
“la primaria se da en aquella mujer que nunca ha llegado al orgasmo, ni por
estimulación manual, ni en el coito en las relaciones sexuales; la secundaria, en
mujeres que en alguna situación han dejado de tener el orgasmo”.
En
referencia a las causas que generan este tipo de trastornos, el sexólogo
sostiene: “las anorgasmias tienen un origen psicológico, en su gran mayoría,
pero también existen las de origen orgánico o
físico, que por lo general se da en mujeres que tiene dispareunia -problemas
para la penetración-“. Otros causantes de la falta de orgasmos son algunos psicofármacos,
como los antidepresivos; el alcohol y la diabetes.
Para
Spadafora, la mejor prevención para este trastorno es la educación. “Se tiene
que enseñar que cualquier mujer puede llegar a tener dificultades en el orgasmo,
por no estar a gusto con su pareja, falta de excitación, o relaciones sexuales
violentas”.
El sexólogo destaca que, por lo general,
las mujeres son las primeras en consultar a un especialista cuando empiezan a
detectar que tiene algún problema en su sexualidad, a diferencia de los
hombres, que suelen tratar de arreglarse por su cuenta, tomar consejos de
amigos o recurren a la automedicación.
En cuanto al tratamiento que se le puede dar a la anorgasmia, el doctor Spadafora recomienda las terapias sexuales, que por lo general se indican como terapia de pareja. "Hay que hacer una reeducación en lo que es la sexualidad 'normal'. Hay muchos hombres que no saben cómo tratar a su mujer; muchas mujeres que no conocen su propia anotomía, que no saben que existe el clítoris". En el caso de las relaciones pasajeras, lo mejor es hacer una terapia individual para saber si la problemátca aparece siempre o sólo en ocasiones.
En cuanto al tratamiento que se le puede dar a la anorgasmia, el doctor Spadafora recomienda las terapias sexuales, que por lo general se indican como terapia de pareja. "Hay que hacer una reeducación en lo que es la sexualidad 'normal'. Hay muchos hombres que no saben cómo tratar a su mujer; muchas mujeres que no conocen su propia anotomía, que no saben que existe el clítoris". En el caso de las relaciones pasajeras, lo mejor es hacer una terapia individual para saber si la problemátca aparece siempre o sólo en ocasiones.
Belén Canonico



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